Recibir, pivotar y fintar (Alan Lambert)


 INTRODUCCIÓN

Los fundamentos de recibir, pivotar y fintar están entre los más descuidados en la enseñanza del baloncesto de hoy. No puedo contar el número de veces que, mirando un partido (incluso de universitarios y profesionales), he visto un juego pobre como consecuencia de la incapacidad del equipo o los jugadores para recibir, pivotar o hacer una finta efectiva en un momento dado.

En el juego actual, las defensas presionantes agresivas te obligan a enseñar estos fundamentos. Si tienes un jugador grande que no puede recibir o hacer un pivote conveniente en el momento adecuado, puedes poner una estatua de piedra en la pista, ya que obtendrás el mismo resultado. Es bastante interesante el hecho de que me cuesta mucho encontrar un gran anotador hoy día que no sepa recibir y pivotar extraordinariamente. Estos están unidos inextricablemente. Mi teoría es ésta: si no pasáis de 5 a 10 minutos diarios recibiendo, pivotando y fintando, ¿cómo puedes esperar que tus jugadores ejecuten estos fundamentos bajo coacción en el momento más duro de la batalla y los ejecuten a un nivel alto?. Puedes tener un caballo de carreras por jugador, pero si sus herraduras son incómodas, no ganarás la carrera.

El propósito del clínic de este mes es proveeros de algunas reglas básicas para cada uno de estos fundamentos de algunos ejercicios, y de la descripción de formas para hacer retenibles estos puntos al enseñar a vuestros jugadores.

RECIBIR

Aquí hay cinco principios sencillos que enseño a mis jugadores cuando tienen dificultades para recibir:

1. Atacar el balón con ambas manos en alto. Ésta es una postura antinatural porque nuestro movimiento natural de carrera implica el braceo en sincronización contraria con nuestra zancada. Levantar los brazos, y de hecho cualquier movimiento del cuerpo incluye el llamado tiempo de respuesta. El tiempo de respuesta es una combinación del tiempo de reacción y el tiempo de movimiento. Para movimientos muy sencillos el tiempo de reacción puede ser tan rápido como 100 milisegundos (o una décima de segundo). Para movimientos más pronunciados tales como levantar los brazos para recibir, el tiempo de reacción se acerca más a los 200-400 milisegundos (o poco menos de medio segundo). El tiempo de movimiento es generalmente un poco mayor que el tiempo de reacción. No quiero enrollarme en un largo debate científico de tiempo de reacción y movimiento, la cuestión es que es probable que lleve de 1/2 a 3/4 de segundo hacer una respuesta para recibir el balón.

Si tu jugador parece preparar siempre tarde las manos para recibir, no es necesariamente malo recibiendo sino que se prepara SIEMPRE tarde para recibir. Llevando las manos continuamente en alto, se reduce el tiempo de preparación.

 Finalmente, moverse hacia el pasador con las manos en alto indica al pasador que nuestro jugador quiere el balón y está dispuesto a recibir un pase en cualquier momento. Todos los entrenadores enseñan ésto (o lo intentan), aunque sólo algunos jugadores lo ponen en práctica en realidad hasta el punto de que sea un fundamento mecanizado (como lanzar un tiro libre).

2. Cortar siempre hacia el balón al recibir un pase. Esta es otra regla básica y sencilla, pero hoy día se pierden muchos balones en baloncesto porque el receptor no lo hace. Otra razón para hacerlo es que es más sencillo pivotar y mantenerse en equilibrio si el cuerpo tiene inercia o energía. Al parar el movimiento demasiado pronto, la mayoría de los jugadores descargan toda su energía en el suelo y pueden perder el equilibrio fácilmente ante un defensor agresivo. Movimiento significa energía, y mientras la energía esté equilibrada (controlada) los jugadores estarán preparados para lanzar, pasar o penetrar cuando lo necesiten.

3. Recibir el balón con los pulgares apuntando hacia arriba y hacia los ojos, doblando los brazos para absorber (decelerar) la fuerza del balón al llegar. Es difícil doblar los brazos cuando los pulgares apuntan hacia fuera, lejos de los ojos. Inténtalo y lo comprobarás. Es un movimiento incómodo y rígido. Muchos jugadores jóvenes tienen problemas al recibir porque lo hacen con los brazos rígidos. La energía debe ir a algún sitio y normalmente se queda en el balón, haciendo que se escape súbitamente de las manos. Al relajar ligeramente los brazos se reduce la fuerza (recuerda que en física la Fuerza = Masa x Aceleración). La masa (peso del balón) permanece constante de forma que al reducir la fuerza… se doblan. Es el mismo principio que los diseñadores de coches, al diseñar los parachoques para absorber la fuerza de un impacto. Cuando tus jugadores aprendan a hacer esto, tendrán las manos más duras y serán buenos receptores. Asegúrate de que tengan el balón completamente controlado antes de localizar la canasta cuando el balón esté asegurado.

4. Recibir siempre con parada en un tiempo cerca de la canasta. Al recibir el balón en el aire, es mejor recibir el balón con el pie interior, pero lo más cercano posible a una parada en un tiempo. Un jugador que haga esto tendrá equilibrio casi siempre y podrá leer, reaccionar y moverse con la misma rapidez en cualquier dirección desde esa posición. Esto es igualmente importante para pivotar, de lo cual hablaremos más adelante (próxima parte). Simultáneamente, es imprescindible recibir con ambos pies en el poste alto y en el bajo. Se eliminan demasiados movimientos al poste al pre-establecer un determinado pie de pivote.

Las razones por las que se debe recibir el balón lejos del pie de pivote (pie más cercano a la canasta) desde el perímetro o posición de ala son: primero, al establecer el pie interior como pivote se está en realidad más cerca de la canasta en unos pocos pasos que si se pivota con el pie exterior. Puede no parecer mucho pero al hablar de amenaza de tiro la diferencia para la mayoría de jugadores de 19 a 21 pies (1 pie equivale a 0.3048 metros. Así, 19 pies son unos 5.79 metros, y 21 son 6.4 metros) es bastante sustancial. Segundo, si un jugador debe rodearle para robar el balón (conocido como dar la espalda) el atacante estará en una posición mucho mejor para manejar el balón sin peligro lejos del defensor y utilizar su cuerpo como una pantalla ante el defensor agresivo.

En cualquier caso, tanto en el poste como en el perímetro, la parada en un tiempo proporciona la opción de dos direcciones todas las veces.

5. Al recibir hay que llevar el balón inmediatamente a la posición de triple amenaza. Muchos jugadores que tienen miedo de las defensas presionantes han aprendido o cogido el hábito de poner el balón por encima de la cabeza o por debajo de las rodillas. Hay situaciones en las que estas posiciones son efectivas, pero no cuando se acaba de recibir el balón ante presión.

Cuando el balón está muy por encima de la cabeza, no se puede lanzar desde esa posición o penetrar explosivamente, de forma que en efecto se le está diciendo a la defensa que sólo se va a pasar. Si el balón está muy bajo, sólo se puede penetrar desde esa posición. Cuanto más mayor y experimentado sea el defensor, mayor posibilidad hay de que lea estas señales y anule al atacante. Peter Newell, uno de los más grandes maestros del baloncesto, dijo que éste es un juego de “lectura y reacción”. Al llevar el balón a una posición distinta de la de triple amenaza, el atacante se priva de una de las tres opciones a las que el defensor le fuerza.

Esta posición es incómoda para los jugadores jóvenes, aunque con mucha práctica aprenderán que cuando el defensor busque el balón en esa posición de triple amenaza, deberán levantar sus centros de gravedad y elevar sus cuerpos, provocando así la decisión de “reacción” de penetrar en dribling. Si el defensor se mantiene bajo, pueden “leer y reaccionar” rápidamente parando en un tiempo antes de que el defensor pueda evitar el tiro.

El último punto es mantener el balón prácticamente inmóvil. He trabajado con jugadores jóvenes que tienen una técnica de tiro bastante decente, aunque el balón se está moviendo continuamente para esquivar una defensa presionante. La reacción no debe ser mover el balón al ser presionado, sino mover el cuerpo hacia la canasta o abrirse para un tiro lejano o una bandeja. Cuando un tirador mueve el balón, su porcentaje de tiro baja considerablemente. Sería análogo para un golfista intentar golpear una pelota que se estuviera balanceando de una cuerda. Se puede hacer, pero no con mucha precisión.

Enseña a tus jugadores a llevar el balón a la posición de triple amenaza con fuerza preparados para lanzar, pasar o penetrar.

CONSIDERACIONES DE APLICACIÓN EN EJERCICIOS

Al trabajar en ejercicios de recepción, es mejor estructurarlos en secuencias. Empieza primero con recepciones en posición estática. Esto se hace mejor combinado con ejercicios estáticos de pase. Ejemplos sencillos son jugadores por parejas, o en un círculo. El siguiente paso es añadir movimiento a la recepción. Siempre creo ejercicios similares a situaciones reales de juego, como crear una trayectoria del alero o pivots subiendo al poste alto, y encarar.

El último paso de la recepción sería recibir en la pista a la máxima velocidad, como es necesario en un contraataque.

Considero que utilizar pases en 2 contra 0 y ejercicios de recepción es efectivo para enseñar a recibir en situaciones de contraataque. En este ejercicio se les pide a los jugadores que pasen, esprinten, y reciban por todo el campo para hacer una bandeja, sin bote, pasos o malos pases, con 6, 5, luego 4, y posiblemente 3 pases. Es un buen ejercicio de calentamiento, y además enseña a dar zancadas (recuerda que la longitud de la zancada y clase de zancada = velocidad) hacia la canasta. ¿Cuántos contraataques ha tenido tu equipo en los que estaban abiertos pero los jugadores lanzaron el balón lejos o no lo pudieron recibir?

Los ejercicios que podrías considerar utilizar una vez tus jugadores dominen el arte básico de recibir incluyen ejercicios de pases malos, en los que el receptor debe ajustar y coger el balón en la posición de triple amenaza una vez han recibido un pase mal lanzado. NO hagas ésto si tus jugadores tienen problemas para recibir el balón. Su confianza no crecerá así.

Finalmente, he utilizado ejercicios de bote, pivote y pase en cuatro esquinas, en los que se consignan tipos diferentes de pivotes y pases en varios intervalos para potenciar la concentración. Incluso los mejores jugadores con la mejor técnica se equivocarán si no están muy concentrados. Creo firmemente que la concentración es un fundamento que se entrena. No puedes esperar que tus jugadores se concentren durante 30 o 40 minutos en un partido si no son capaces de mantener su concentración en un ejercicio de pase de 2 minutos.

Entrenadores, recordad enseñar a vuestros jugadores a:

  1. Atacar el balón con ambas manos en alto.
  2. Cortar siempre hacia el balón al recibir un pase.
  3. Recibir el balón con los pulgares apuntando hacia arriba y hacia los ojos, doblando los brazos para absorber (decelerar) la fuerza del balón al llegar.
  4. Recibir siempre con parada en un tiempo cerca de la canasta.
  5. Al recibir hay que llevar el balón inmediatamente a la posición de triple amenaza.
  6. 

PIVOTAR

Sin duda alguna el pivote es el fundamento menos enseñado y desarrollado en la enseñanza del baloncesto. Lo triste es que en realidad es el que más confianza puede dar a los jugadores jóvenes, y amplía el nivel de fundamentos más de lo que la mayoría cree que es capaz de lograr. Creo que Michael Jordan es ciertamente uno de los atletas más grandes que ha jugado nunca a baloncesto. Lo que más me impacta, sin embargo, es que, cuando da el paso de penetración hacia la canasta (si pudiéramos congelar ese movimiento) verías su rodilla casi en contacto con el suelo, con la rodilla y el tobillo articulados en un ángulo de 90 grados. Un paso de penetración a la canasta es esencialmente un movimiento de pivote hacia delante tanto desde parado como de la posición de triple amenaza.

El factor que hace de muchos jugadores pobres pivotadores es la falta de fuerza en las piernas, el estómago y la espalda. Simplemente no pueden adoptar la posición correcta de pivote, y mantener el control de su energía y peso. Lo compensan doblando y torciendo sus cuerpos en una posición más cómoda, pero completamente ineficaz para ejecutar pivotes. ¿Cómo puedes esperar que los jugadores ejecuten lo que no entrenan? ¿Cuánto tiempo empleas en entrenar los pivotes? Si no incorporas de 10 a 15 minutos de técnica de pivote en tus ejercicios diarios, te garantizo que habrá equipos que presionarán duro a tu equipo, y ésto se verá reflejado en las estadísticas de balones perdidos.

Enseño básicamente dos tipos de pivotes, que se pueden describir como dos tipos direccionales de pivotes. Los pivotes pueden darse en la posición baja, en la cual el pie de pivote en contacto con el suelo está doblado un ángulo de 90 grados sobre los dedos de los pies y la rodilla, con la rodilla casi tocando el suelo. La espalda está recta y la cabeza sobre el punto de apoyo (área bajo ambos pies en contacto con el suelo). La mayoría de jugadores se inclinan hacia delante con la cabeza por falta de fuerza y se encuentran en una posición demasiado desequilibrada para hacer cualquier tipo de pivote. Los pivotes también pueden darse en la posición alta, en la cual el jugador tiene las rodillas ligeramente flexionadas y se apoyan en las puntas de los pies de una forma muy similar a la de la posición de triple amenaza. Un buen pivotador se puede mover fácilmente en cualquiera de estas dos posiciones y de arriba a abajo y de abajo a arriba rápidamente sin perder el equilibrio.

Aquí hay cinco principios sencillos que enseño a mis jugadores cuando tienen dificultades para recibir:

1. Equilibrarse antes de pivotar. Si se ha perdido el equilibrio hay que corregirlo antes de intentar pivotar de nuevo. Esto sería análogo a la figura de un patinador que intentase ejecutar un triple giro con la cabeza situada lejos de sus pies (punto de apoyo). Los jugadores jóvenes tienden a comenzar sus pivotes antes de corregir sus posiciones.

2. Al pivotar, la cadera de la pierna de pivote debería encontrarse en línea recta con la nueva posición. Enseñamos a nuestros jugadores a penetrar a canasta en línea recta; entonces, ¿por qué deberíamos enseñar a esos mismos jugadores a pivotar con cualquier parte de sus cuerpos en círculo?. Esto no es tan fácil de ver, pero cuando han perdido el equilibrio, puedes estar casi seguro de que ha pasado porque el movimiento de caderas no comenzó en una dirección lineal y el cuerpo ha perdido el equilibrio. Al enseñar a mis jugadores a ir de la posición alta a la baja, en la que han cambiado el balón a la mano del lado débil lejos de la presión defensiva, deben bajar esa cadera tan rápida y directamente como sea posible a la nueva posición. Es como si hubiera una cuerda atada a sus caderas y alguien tirase de esa cuerda. La cuestión está en que al hacer esto, la fuerza centrífuga se reduce y ayuda a los jugadores a mantener su equilibrio.

3. Hay que bajar el centro de gravedad al pivotar. Es bastante interesante que esto es muy parecido a los problemas con que se encuentra un defensor al aprender a hacer desplazamientos defensivos sin parecer una oruga. Cuando un jugador pivota desde la posición baja, digamos que con el pie derecho adelantado, y da un paso en la otra dirección, la mayoría de jugadores eleva su centro de gravedad (perdiendo así el equilibrio) y es susceptible de recibir un empujón de un defensor agresivo. Las reglas de la física no cambian para pivotar; un centro de gravedad bajo es la mejor manera de mantenerse en equilibrio.

4. Disminuir en radio del pivote al girar. Esto disminuirá la velocidad con la que el cuerpo puede girar. Volveré a utilizar la analogía del patinador. Cuando un patinador artístico quiere hacer más lento el giro, abre los brazos y las piernas, incrementando el radio del cuerpo que gira. Si quiere girar más rápido, acerca los brazos y las piernas tan cerca del eje de rotación como sea posible. Esto es igualmente cierto en baloncesto. Un pivote firme es un pivote rápido. Idealmente, el pivotador pondrá todo su peso directamente sobre el pie de pivote durante un momento, como hace el joven de Karate Kid al aprender el equilibrio, y luego cambiará la mitad de ese peso atrás sobre el recién establecido pie de apoyo. Se puede hacer, pero requiere mucha práctica. Los jugadores que he visto que sabían hacer esto, eran capaces de pivotar virtualmente en cualquier dirección y eran extremadamente difíciles de presionar. Simplemente estaban equilibrados. Por supuesto, esto es mucho más fácil para un jugador de 1.70m que para uno de 2.10m, pero a las leyes de la física no les importa cuál es tu estatura.

5. Mantener el tronco tan recto y vertical como sea posible al pivotar. Esto mantiene la cabeza inmóvil y ayuda al jugador a conservar el equilibrio. Para la mayoría de las personas, la cabeza alcanza alrededor del 30% del peso total corporal. Si la cabeza se balancea, el cuerpo también lo hará. He demostrado esto a mis jugadores atando un balón con peso al extremo de una cuerda y dejándoles darle vueltas en círculo como un vaquero intentando echar el lazo a algo. Entonces les pido que cambien la dirección rápidamente. Cuanto más corta es la cuerda (radio), más fácil es cambiar la dirección. Afloja esa cuerda 1.5m o 2m y será casi imposible cambiar la dirección con rapidez. La cabeza es ese balón. Al mantener la espalda recta el jugador controlará el movimiento de su cabeza. El problema de esto es que requiere bajar las piernas y tener fuerza en la espalda, aspecto que muchos jugadores no tienen. Entrénalo, e incluye ejercicios de fuerza para desarrollar estas áreas.

6. Pivotar siempre con el balón sobre el pie de pivote. Es incontable el número de ocasiones que he visto jugadores (especialmente hombres grandes) que no tienen fundamentos de pivote porque toda la planta del pie está pegada al suelo. No importa lo grande o pequeño que seas, si todo el pie se mantiene pegado al suelo, no podrás pivotar más que los pocos grados que pueda girar tu rodilla. Girar las rodillas tampoco es demasiado bueno para los jugadores de baloncesto. Diles a tus jugadores que doblen los dedos de los pies, que doblen el tobillo, que doblen la rodilla, y tendrás un jugador que podrá pivotar virtualmente 360 grados.

7. Pivotar siempre contra el defensor al encarar la canasta. Un jugador que pivota alejándose de la presión se verá atrapado por el defensor donde no tenga libertad de movimientos.

8. Para evitar presión sobre el balón al pivotar, recoger el balón en una posición de fuerza bien a) bajo la barbilla o firmemente en la cintura, o bien b) bajo, entre las piernas momentáneamente hasta que ha establecido la nueva posición a la que ha pivotado. Antes de recibir una montaña de críticas de los entrenadores, no estoy diciendo que hay que mantener el balón entre las piernas, sino hacerlo momentáneamente cuando hay que pivotar bajo presión. Es un lugar al cual le resultará difícil de llegar al defensor sin acercarse tanto al suelo que no pueda llegar a un tiro en suspensión. Finalmente, al mover el balón, puede alejar el balón de la dirección hacia la que quiere pivotar para llevar las manos y el cuerpo de los defensores en esa dirección que hará el paso de pivotar a la nueva posición más fácil. Es un concepto bien utilizado en baloncesto.

CONSIDERACIONES A LA APLICACIÓN EN EJERCICIOS

Los pasos sucesivos para entrenar los pivotes debería incluir pivotes básicos interiores y exteriores alejados de cada pie sin balón e incluir el movimiento desde la posición de triple amenaza a la posición baja de paso de penetración. Tus jugadores deberían ser capaces de ejecutar esa etapa de poder penetrar en todas las direcciones, incluso hacia atrás. Mi filosofía siempre ha sido que quiero que mis jugadores puedan reaccionar en cualquier dirección, en cualquier momento con la misma rapidez. Esto requiere entrenar muchos fundamentos diferentes, pero acercarse a esa meta hace jugadores multidimensionales.

Entonces, debéis pivotar con el balón, trabajando el equilibrio y el posicionamiento del balón en varias posturas contra presión (generalmente lejos de la defensa). Normalmente sigo esta etapa con movimiento de pivotación tras una parada en un tiempo. Los mejores jugadores no desisten una vez su penetración ha sido parada o ha agotado su bote. Planifica pasar una cantidad de tiempo considerable trabajando esta etapa a través de pivote contra presión con tus jugadores. Normalmente trabajo no sólo con el objetivo de que mi jugador sea capaz de pivotar para eludir la presión, sino, lo que es más importante, que sea capaz de pivotar para buscar líneas de pase, e ir virtualmente desde cualquier posición de pivote a la posibilidad de penetración que he descrito con anterioridad.

ENTRENAR EL MOVIMIENTO DE PIVOTAR

Entrenadores, soy muy realista respecto al tiempo que tenéis para entrenar. En muchos casos ya tenéis bastantes problemas para entrenar el tiro o los desplazamientos defensivos como para entrenar los pivotes. Sin embargo, podéis incorporar los pivotes en cualquier ejercicio que hagáis. Desde la salida de rebote con una pivotacion corta, con recepción del ala para encarar el aro, hasta el juego de pies en la penetración, o jugar con un poste alto, recibiendo un pase bombeado y trabajando con la posición alta y la baja para penetrar con un paso hacia canasta. Un buen entrenador sabe cómo aprovechar su limitado tiempo de entrenamiento. Se puede conseguir con una planificación adecuada.

Recuerda a tus jugadores que:

  1. Equilibrarse antes de pivotar.
  2. Al pivotar, la cadera de la pierna de pivote debería encontrarse en línea recta con la nueva posición.
  3. Hay que bajar el centro de gravedad al pivotar.
  4. Disminuir el radio del pivote al girar.
  5. Mantener el tronco tan recto como sea posible al pivotar.
  6. Pivotar siempre con el balón sobre el pie de pivote.
  7. Pivotar siempre contra el defensor al encarar la canasta.
  8. Para evitar presión sobre el balón al pivotar, recoger el balón en una posición de fuerza.
  9. 

FINTAR

La mejor finta es el movimiento que es mas parecido a las primeras 2 décimas de segundo de los fundamentos de baloncesto que los jugadores ejecutan normalmente. Eso es el movimiento suficiente en el tiro en suspensión (posiblemente arqueando la espalda, o levantando la mirada) para hacer que el defensor reaccione, y dentro de ese espacio de tiempo iniciar el segundo movimiento (como por ejemplo una penetración). En el boxeo lo llaman a esto el “1-2 Punch” (Izquierda-Derecha-Gancho). El boxeador está defendiéndose del amago, y no puede reaccionar para parar el gancho fuerte y queda fuera de combate. La razón por la cual no pueden reaccionar rápidamente es debido a un fenómeno llamado el Periodo Psicológico de Reflejo (PPR). Un PPR describe la situación donde una vez que el movimiento es iniciado por una persona, durante el tiempo estimado de 1/4 de segundo, esta persona está virtualmente indefensa para parar o cambiar ese movimiento debido a la electricidad del sistema nervioso humano.

En este caso cualquier finta que dure más de 1/4 de segundo, puede permitir a un defensor reaccionar a la misma y recuperar para defender el movimiento deseado por al atacante. A la inversa, si un atacante, puede realizar una finta muy corta e iniciar su segundo movimiento dentro de ese espacio de tiempo, tendrá 1/4 de segundo de tiempo de ventaja sobre su defensor. Este efecto se multiplica cuando la finta inicial lleva a una respuesta del defensor en la dirección opuesta al segundo movimiento. El uso de una finta de penetración para arrastrar al defensor a un movimiento de puerta giratoria (de paso de caída) es un buen ejemplo de esto. Con el aprendizaje correcto, se trata de una ventaja decisiva en el baloncesto con los jugadores atléticos que hay en la actualidad.

Puede que te haya confundido con la jerga científica, por lo que permítame que intente explicarlo en términos más sencillos. Una buena porción de tiempo que le lleva a una persona a tomar una decisión sobre qué respuesta realizar está basada en nuestra habilidad de intuir lo que va a ocurrir. En otras palabras, lo que dice el lenguaje del cuerpo de mi oponente. Una mayoría de entrenadores lo llaman leer a tu oponente. Cuando el defensor carece de una posición agresiva de defensa, está diciendo por ejemplo “Lanza en tiro en suspensión delante de mi que yo no puedo levantarme lo suficientemente rápido para ponerlo en dificultad”.

La percepción es nuestra habilidad para distinguir una “cosa” de “otra”. También se le llama sensación más experiencia. La experiencia nos permite centrar nuestra atención en situaciones críticas. Los jugadores menos experimentados casi siempre se fijan en lo que no debieran, pero incluso los mejores jugadores pueden ser engañados.

“CONGELAR” AL DEFENSOR

Creo que por medio de la enseñanza de gestos de movimientos muy específicos (cuando fintamos), un jugador aumentará el tiempo que le lleva a su oponente a responder, y en muchos casos colocará al defensor en una posición donde no pueda (durante un cuarto de segundo o más) prácticamente responder (en la terminología del entrenador se llama “congelar” el defensor). Congelar tu defensor significa que puedes hacer una finta que a la misma el defensor ofrezca una respuesta que no podrá ser alterada en el tiempo para parar adecuadamente tu movimiento. Así es como fintar se convierte en un juego de “leer y reaccionar”. Larry Bird, durante su extraordinaria trayectoria en la NBA demostró la utilidad de un jugador lento poco atlético siendo capaz de mantener constantemente a su defensor fuera de equilibrio y intentando adivinar lo que va a hacer a continuación. A continuación tienes algunas sugerencias que pueden ayudar a tus jugadores a convertirse en mejores “fintadores”:

  1. Haz creíbles tus fintas, los movimientos relativamente cortos, y estate preparado para “reaccionar” dentro de un cuarto de segundo en la dirección opuesta al movimiento inicial de los defensores.
  2. A veces, no fintar es la mejor fintar, especialmente si tienes un defensor con experiencia. Yo llamo a esto la finta de la cara de la Esfinge. Un defensor experimentado aprenderá cuándo tu finta es realmente una finta. Los buenos defensores sabrán que tu finta de tiro es diferente de tu movimiento realmente de tiro por la posición del balón, o que no vas a penetrar porque tu zancada de penetración es 2 veces más larga frente al pequeño paso adelantado que das para tirar en suspensión. Estando en la posición de triple amenaza, un jugador puede sacar una ventaja simplemente esperando al pequeñísimo movimiento del defensor en una dirección (arriba o abajo, o a izquierda o derecha) y como dice Pete Newell “leer y reaccionar” en la dirección opuesta.

He compartido con otros entrenadores en clinics lo que creo que se trata de una analogía respecto a los jugadores jóvenes. Se trata de una historia de pesca.

El joven pescador lanza el hilo con el cebo en el agua y espera pescar el pez más grande padre de todos los demás. Ese viejo pez está hambriento, pero nadie es tonto. El joven pescador comienza a impacientarse y empieza a dar tirones a la caña intentando que el viejo gran pez muerda. Pero este está sentándose en el fondo del lago y diciéndose que “por ahí arriba no hay comida… Ese es un muchacho poniéndome un anzuelo para que pique. No me engaña.”. Pues bien, un par de meses después, el joven muchacho es un poco más listo. Y el viejo gran pez está un poco más hambriento. Esta vez el chico lanza el hilo y no hace nada excepto cada cierto tiempo balancear el hilo una o dos veces. El viejo gran pez dice: “Hmmm… No estoy seguro que se trate de un anzuelo, pero estoy seguro que estoy hambriento y también que no hay un joven muchacho.”. Al poco rato el pez se traga el anzuelo y el muchacho captura el gran pez.

La moraleja de esta historia es: cuando fintas, es mejor ser un anzuelo si esperas pescar el mejor pez.

  1. La mayor parte de los jugadores tienen la tendencia de avisar a sus defensor por la posición de su cuerpo. Trabajo muy duro enseñando una posición uniforme (triple amenaza), donde el jugador pueda pasar, driblar hacia canasta, o tirar. Esto va a la par que el uso de los ojos. Virtualmente cada joven jugador que he entrenado avisaba de lo que iba a hacer con los ojos, o con la posición del balón. Si sus ojos están mirándome, Desde luego que no iban a tener una buena visión de la canasta.
  2. Los jugadores deberían ser enseñados a realizar gestos fantasmas. Mirando a otro sitio del cual deseas pasar es un buen ejemplo. La regla es dar falsa información en la dirección opuesta a la que te quieres mover. Esto es más un arte perdido según los jugadores se hacen más atléticos y espectaculares en su juego.
  3. 

ALGUNOS CONSEJOS ADICIONALES PARA FINTAR SIN BALÓN:

  1. Siempre inicia tu finta lejos del balón o de dónde quieres recibirlo.
  2. Debes moverte lo suficiente para conseguir que tu defensor se mueva o rompa significativamente su equilibrio (esto es como mínimo dos pasos de sprint fuerte). El error más común entre los jugadores jóvenes es mover mucho la parte superior del cuerpo, y los pies solo un paso más o menos. Yo lo llamo a esto bailar. No quiero a mis jugadores que estén bailando con su oponente. Ellos hacen que se mueva, o se desmarcan. Cuando el defensor se mueve, lee y reacciona en la dirección opuesta.
  3. Siempre corta en una línea recta y directa hacia el balón. Qué buena es una gran finta, cuando cortas describiendo un círculo, y el defensor recupera y se te pega en el pase gracias a que esprinta en línea recta hacia ti.
  4. Si el defensor está jugando entre tu y el balón, muévete directamente sobre tu defensor, y haz un corte de 90 grados sobre el camino directo. Esto es especialmente útil contra para zafarse de presiones a todo el campo. (cortes en uve).
  5. Siempre haz tus fintas y cortes suficientes para recibir el balón donde quieres recibirlo. En todas las posiciones de ataque es fundamental ser capaz de tener buenos ángulos de pase, impedir la ayuda defensiva, y sacar ventaja para un tiro. Si permites que el defensor te obligue a estar 3 pasos por detrás de la línea de 3 puntos, tendrás dificultades ejecutando tus movimientos.
  6. Un buen jugador ofensivo estará en movimiento el tiempo justo para sacarse el defensor de encima y desmarcarse. De cualquier manera, el jugador experimentado sabe que no debe moverse o fintar si el pasador no está en situación de entregarle el balón, y sabe cómo desmarcarse empleando para ello la mínima cantidad de energía y movimiento realizado.
  7. Un buen jugador atacante intentará ganar la espalda al defensor. Un defensor con la cabeza girada es fácil desprenderse de él. Esto es más difícil con un jugador fundamentalmente sólido en defensa. Pero recuerda, obliga al defensor a girar la cabeza.

Finalmente, he disertado sobre técnicas básicas para fintar sin balón o desde posiciones estáticas. Hay muchas ocasiones que ya estás botando y necesitas hacer una finta. La mejor forma para conseguirlo es “cambiando la dirección y el ritmo”. Un jugador que es capaz de cambiar rápido la velocidad podrá crear un “1-2 punch” (Izquierda-Derecha-Gancho) o un PPR mientras se encuentre en movimiento.

Espero que estos artículos te hayan ofrecido nuevas ideas y mejorado algunas técnicas aprendidas con anterioridad. Si quieres tener un equipo campeón, tendrás que entrenar fundamentos de recepción, pivote y finta, haciéndolos una parte importante del trabajo diario en los entrenamientos.

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